Cualquier momento es bueno para cuidarse,
activándose en la sala de fitness.

Y un lujo poder disfrutar y relajarse en la zona de spa sin necesidad de moverse del hotel, después de una dura jornada de esquí o
después de un intenso día de compras y de aglomeraciones por el centro de Andorra.

Un espacio para el relax equipado con dos bañeras de hidromasaje, un hamman y una sauna.